Identifican nueve falencias en las políticas agrarias de Bolivia

Por Rodolfo Huallpa

¿Cuál es el estado de las políticas agrarias en Bolivia? El texto “Políticas agrarias, campesinos y obreros agrícolas: balance y perspectivas” escrito por Enrique Ormachea y publicado por UNITAS hace una recopilación de datos e investigaciones que dan cuenta de la actual situación e identifica una serie de falencias que impiden el Vivir Bien de productores campesinos, además de la soberanía alimentaria.

A través de un análisis de los planes de desarrollo y políticas agrarias de diferentes niveles de gobierno: nacional, departamental y municipal, sumado a las percepciones de los propios actores (municipios, dirigentes de base, campesinos, productores y trabajadores de la tierra), el texto fundamenta porqué los campesinos no viven bien.

El libro se alimenta, además, con los datos de la investigación “Pobreza y caminos de cambios, visiones desde los sujetos” (2013) realizada por UNITAS, el CEDLA y el Instituto de Investigación y Acción para el Desarrollo Integral en siete municipios pobres del país, además de otros talleres realizados con ahora exdirigentes campesinos para debatir las orientaciones de la Ley de Revolución Productiva Comunitaria.

Producto de este análisis, se extraen las siguientes falencias en materia de políticas agrarias aplicadas en el actual gobierno:

1. Acceso inequitativo a programas y proyectos

Comunidades y productores no cuentan con un acceso equitativo a programas y proyectos, debido a recursos de contraparte, condiciones geográficas, acceso al crédito, entre otras, que obligan a que sólo algunos grupos se beneficien y otros no.

Exdirigentes campesinos consideran que las políticas agrarias están hechas para las empresas grandes y no para las empresas pequeñas, por el tipo de financiamiento y porque tampoco funcionan los fondos concurrentes departamentales y municipales.

2. Campesinos “no viven bien”

De acuerdo con la investigación “Pobreza y caminos de cambios, visiones desde los sujetos”, los campesinos de municipios pobres del país carecen de tierra y sistemas de riego; escaza disponibilidad y reducción de fuerza de trabajo; falta de tecnología; dependencia de comerciantes e intermediarios; desprotección ante situaciones y eventos que afectan sus actividades productivas; y precariedad de vivienda y carencia de servicios básicos.

3. Insuficiencia de recursos económicos en municipios

Hay municipios que no cuentan con los recursos suficientes para atender la demanda de proyectos y programas para las comunidades, lo que refleja  “la insostenibilidad financiera” de los municipios.

Puede leer también: En seis municipios rurales la asignación presupuestaria al sector agropecuario es “insuficiente”

4. Cemento vs. agro

Hay una crítica de productores hacia las autoridades por construir infraestructuras deportivas prioritariamente frente a los temas productivos.

5. Ausencia de coordinación

No hay una coordinación entre los niveles de gobierno nacional, departamental y municipal. A esto se suman las instituciones privadas, que también promueven el desarrollo agropecuario, pero que tampoco coordinan o son tomadas en cuenta por los distintos niveles de gobierno.

6. Multiplicidad de acciones

Los niveles de gobierno nacional, departamental y municipal realizan “esporádicos y puntuales” programas y proyectos a favor del agro, que se caracterizan por la oferta de servicios y no en la demanda efectiva de los productores.

Puede leer también: ¿Bolivia está camino a cumplir con el objetivo de “Hambre cero”?

7. Desprotección laboral

Los trabajadores asalariados del campo están en una “absoluta desprotección laboral y social”, lo que origina una sobreexplotación laboral.

8. Las políticas agrarias en papel

“No se está tocando seriamente el tema de la seguridad y soberanía alimentaria, pues se apuesta por alentar la lógica monoproductiva afectando la sostenibilidad de la tierra y se está en un proceso de incremento de importaciones de productos alimenticios”, así, campesinos consideran que las políticas agrarias se están orientando a fortalecer a la región de Santa Cruz, sobre todo a grandes empresas y no a los pequeños productores.

Exdirigentes consideran que mientras en el altiplano se continúa “picoteando, con puntilla o con yunta”, en Santa Cruz el apoyo gubernamental abarca la “maquinización de la producción agrícola”.

9. Rol de dirigentes

Hay una crítica al rol que cumplen los dirigentes de los productores, campesinos y trabajadores del agro, que no necesariamente velan por los intereses de las bases, sino están “más preocupados por recibir beneficios personales o políticos de su relación con el Gobierno del MAS”.