PRIDE / ORGULLO

Cada año en diferentes lugares del mundo y la región el 28 de junio es reconocido como el día del Orgullo LGBTIQ+, Bolivia no es la excepción en reafirmarlo, este y el anterior año las diferentes manifestaciones de visibilización callejera no se pudieron realizar por la pandemia, pero este es un tema que ya se tocará en un artículo de este mismo boletín.

Quiero hacer referencia a una interrogante que aparece en algunos discursos de personas de las diversidades sexuales, expresión o identidad de género, pero también de algunas otras personas no pertenecientes a la misma, desde diferentes posturas o enunciados como: ¿Por qué el día del Orgullo LGBTIQ?, ¿Orgullose de qué?, ¿Y porque no festejan también el día del orgullo hetero?, estas y otras frases parecidas se van escuchando cuando llega el mes de junio.

Por supuesto, no se pretende responder a estas u otras frases parecidas, menos hacer un relato histórico del porque se celebra ese día en el mundo y en nuestro país, de eso ya existe información. Sino más bien hacer que este día no pase desapercibido para quienes somos parte de esa maravillosa diversidad humana y para quienes no lo son.

El 28 de junio significa festejo, también, reivindicación, es un día de alegría, algarabía por todos y cada uno de los derechos conquistados, en cada una de nuestras ciudades, debe ser también emblematizado de manera colectiva por todos los esfuerzos y logros normativos, jurídico legales, culturales, de políticas públicas, acciones estatales y municipales conseguidos a partir de les diferentes activismos y liderazgos, mas aún en sociedades como la nuestra donde el machismo, el colonialismo y el fundamentalismo religioso y conservadurismo es el haber de cada día, luchando contra sistemas arraigados cultural y socialmente en preconceptos y prejuicios retrotraídos de viejos discursos peyorativos y de homolesbobitransinterfobia, que solo han estigmatizado nuestras poblaciones a lo largo de la historia, donde además los preceptos indigenistas y populistas han soslayado ese discurso a partir de sus raíces ancestrales principalmente en aquellas comunidades aymaras, guaranies y afrodescendientes con mayor rigurosidad, no se puede generalizar, pero si en su mayoría, indudablemente hay comunidades y municipios donde se ha visto menor dureza respecto a tocar o convivir con personas diversas, pero estas son muy pocas.

Debemos sentirnos orgullosas, orgullosos y orgulloses por que en nuestras individualidades, aportamos a un cambio, a la visibilidad de un mundo diverso, en algunos casos somos sobrevivientes al acoso de familias donde más allá del machismo y la fobia existente por tener un hije, sobrine o familiar diverse hemos afrontado con bastante dolor el acoso y censura al mostrarnos “diferentes”, hemos resistido el abuso de padres o madres (en algunos casos de ambos), hermanes o familiares que por su falta de información, empatía o “el qué dirán”, no han hecho otra cosa que causar dolor físico y emocional, y en extremos llegando a echar a la calle a temprana edad a las personas diversas, sobrevivientes además por resistir con resiliencia el hostigamiento del bulling y la indiferencia en grupos sociales más reducidos, como el colegio, la universidad, el trabajo, amigues de barrio o de infancia, también justificada por esa falta de conocimiento sobre la temática o temor a lo desconocido respecto a la diferencia afectivo sexual o de expresión e identidad de género.

Orgulloses de que pese a las adversidades nos convertimos en valientes guerreros y guerreras para afrontar con firmeza y dignidad nuestra orientación o identidad, aportando también en la construcción de sociedades más sensibles a partir de cada una de nuestras barricadas personales, porque no solo desde el activismo se hacen las luchas, sino desde nuestra corporalidad, desde nuestra existencia, desde nuestro espacio, en cada uno de los sitios donde nacemos o llegamos a poner raíces, desde nuestras habilidades y talentos, desde nuestras ocupaciones o profesiones , desde nuestra entrega a nosotres mismes, por alimentar ese amor propio que nos lo arrebatan cuando nos juzgan, nos censuran, nos siguen discriminando o se sujetan a discursos tan superficiales como la “tolerancia”, haciéndonos creer que solo es rebeldía pasajera o aprendida, ese amor a la vida, al amar, al sentirte diferente, al sentirte persona diversa, al aferrarte a lo que sientes a cómo te expresas, a cómo te resignificas y no menos, a ese amor por vivir de manera segura y digna.

Por todo ello es importante reivindicar no solo en junio, ni en el día del Pride (y si es solo en esa fecha está muy bien), pero que no te digan más, que esa diferencia o diversidad es minoritaria, y que esa “minoría” quiere o pelea por privilegios, privilegiades aquelles que tienen garantizados y a favor toda la hetero norma, privilegiades aquelles que no han tenido que esconder ni camuflar sus sentimientos y aquelles que no han tenido que transgredir su existencia para sentirse a plenitud.

Mira el horizonte y cuando encuentres el arco iris, trata de entender que no eres la rareza haciéndote sentir culpable, escoge los colores que te identificaran y sigue avanzando fuerte y de pie sin tener que agachar la cabeza, porque esa diversidad es la riqueza de la humanidad, de la naturaleza y de la vida, siéntete orgullose por ser quién eres, que estoy absolutamente seguro, que tu paso en esta tierra va a dejar huellas para hacer de este 5 mundo más equilibrado e igualitario, donde naturalmente aprendas a vivir con dignidad sin pedir permiso a nadie por ser quién quieras ser.

Que esa rebeldía a la que hacen referencia, sea la armadura que te proteja de los discursos y posiciones radicales y fuera de la ciencia y de la historia para afrontar valientemente y sin darle posibilidad a quien quiera lastimarte con sus discursos de odio, porque hoy ya no estás solo o sola, hoy ya tenemos íconos y ejemplos a seguir en el deporte, la ciencia, la tecnología, el arte, la música, el cine, la academia, la política, la cultura, la gastronomía, la televisión, en tu familia, en tu vecindad, entre otros, personas diversas que están aportando notablemente para el desarrollo de las sociedades, y para que cada día tu existencia tenga una motivación más de vida y esa, y esa motivación lo eres TÚ.

¡ORGULLOSO DE SER QUIEN SOY!

Alberto Moscoso Flor

Defensor de DDHH y Director Ejecutivo de ADESPROC Libertad GLBT.

Este artículo es parte del boletín #6 Forjando Caminos, al que puede acceder en este enlace: http://observatoriolgbt.org.bo/assets/archivos/boletin/dcab4db6cbac89b2c7dff5018bb4e237.pdf

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